Después de un tiempo
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma
y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad,
y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar las derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes.
Y los futuros tienen una forma
de caerse en la mitad
y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma
en lugar de esperar que alguien le traiga flores
y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende
y cada día, uno aprende.
J. L. Borges.